Tratamientos láser
La Luz Pulsada Intensa (IPL) es una tecnología médica no invasiva que emite pulsos de luz de amplio espectro para tratar diferentes alteraciones cutáneas. A diferencia de los láseres, que emiten una sola longitud de onda, la IPL utiliza múltiples longitudes de onda, lo que la hace versátil y eficaz para tratar simultáneamente varios problemas de la piel.
La Luz Pulsada Intensa de utiliza para:
- Eliminación de manchas solares, léntigos y discromías.
- Tratamiento del enrojecimiento cutáneo, cuperosis y rosácea.
- Foto-rejuvenecimiento facial y escote: mejora del tono, luminosidad, textura y poro dilatado.
- Acné activo y marcas postinflamatorias.
Gracias a su versatilidad, se puede adaptar el tratamiento a diferentes fototipos y necesidades cutáneas mediante filtros específicos.
En tratamientos de manchas o rejuvenecimiento, se recomiendan un mínimo de 4 sesiones, espaciadas entre 3 y 4 semanas.
Para rosácea o cuperosis, el número de sesiones varía según la intensidad, pero los resultados suelen verse desde la primera aplicación.
En depilación médica, se recomiendan entre 6 y 8 sesiones, ya que el tratamiento actúa solo sobre el vello en fase de crecimiento activa.
Los resultados suelen ser duraderos, especialmente si se realiza un mantenimiento anual y se aplican cuidados básicos como el uso diario de protección solar.
El láser CO₂ fraccionado es una tecnología avanzada ampliamente utilizada en medicina estética y dermatología para el rejuvenecimiento cutáneo, el tratamiento de cicatrices, arrugas, flacidez y diversas alteraciones de la piel. Se caracteriza por emitir un haz de luz de dióxido de carbono que es absorbido por el agua de los tejidos, generando una vaporización controlada de microcolumnas de piel. Este efecto estimula intensamente la regeneración celular y la producción de colágeno nuevo.
Es un tratamiento altamente eficaz y seguro, que permite mejorar de forma notable la textura, firmeza y calidad global de la piel, con resultados visibles y progresivos desde las primeras semanas tras el procedimiento.
A diferencia de otros láseres no ablativos, el láser CO₂ actúa creando microlesiones térmicas controladas, lo que desencadena un potente proceso de reparación cutánea. Gracias a su tecnología fraccionada, se tratan solo pequeñas zonas de la piel dejando tejido sano entre ellas, lo que acelera la recuperación y reduce los riesgos asociados a los láseres ablativos clásicos.
El láser CO₂ es muy versátil y se utiliza en:
-
Rejuvenecimiento facial profundo: mejora arrugas finas y medias, textura irregular, poro dilatado y flacidez.
-
Tratamiento de cicatrices de acné, quirúrgicas o traumáticas.
-
Corrección de manchas, daño solar y discromías.
-
Tratamiento de estrías.
-
Blefaroplastia no quirúrgica (mejora de arrugas y flacidez periocular).
-
Remodelación y tensado cutáneo en rostro y otras zonas corporales.
La duración del tratamiento y los resultados dependerán del objetivo terapéutico y del protocolo empleado:
-
En rejuvenecimiento facial, suele ser suficiente 1 sesión, aunque en algunos casos pueden realizarse tratamientos más suaves y repetidos. Los resultados mejoran progresivamente durante los siguientes 2-3 meses gracias a la neocolagénesis.
-
En cicatrices o estrías, pueden requerirse 2-4 sesiones, espaciadas cada 6-8 semanas, con una mejora progresiva de la textura y profundidad.
-
El tiempo de recuperación varía según la intensidad del tratamiento, desde pocos días de enrojecimiento y descamación hasta una semana en protocolos más intensivos.
El láser CO₂ fraccionado es una de las herramientas más potentes en medicina estética para renovar la piel en profundidad, ofreciendo resultados duraderos cuando se acompaña de una adecuada fotoprotección y cuidados postratamiento.
El láser Q-Switched es una tecnología avanzada utilizada en medicina estética para tratar lesiones pigmentadas, tatuajes y rejuvenecimiento cutáneo, entre otras indicaciones. Se caracteriza por emitir pulsos de luz extremadamente cortos (nanosegundos) y de alta energía, lo que le permite fragmentar los pigmentos de forma precisa sin dañar los tejidos circundantes. Es un tratamiento no invasivo y seguro, que permite mejorar visiblemente la calidad y uniformidad de la piel desde las primeras sesiones.
A diferencia de otros láseres que actúan por calor, el Q-Switched trabaja principalmente por impacto mecánico, lo que minimiza el riesgo de quemaduras o lesiones térmicas.
El láser Q-Switched es muy versátil y se utiliza en:
- Eliminación de tatuajes (negros, de color, profesionales o amateurs).
- Tratamiento de manchas solares, léntigos, melasma o hiperpigmentaciones.
- Rejuvenecimiento facial no ablativo: mejora el tono, la textura, reduce el poro dilatado y da luminosidad.
- Eliminación de nevus de Ota y otras lesiones pigmentadas profundas.
- “Carbon peel” o hollywood peel: un tratamiento estético muy popular que combina el láser con una mascarilla de carbón activo para revitalizar la piel.
La duración del tratamiento y sus resultados dependerán del objetivo específico:
- Para manchas o melasma: suelen requerirse un mínimo 4 sesiones, espaciadas cada 3-4 semanas. Los resultados son progresivos y duraderos, siempre que se proteja la piel del sol y se sigan los cuidados indicados.
- En la eliminación de tatuajes, el número de sesiones varía según el tipo, tamaño, profundidad y color, siendo habituales entre 6 y 10 sesiones.
- En tratamientos de rejuvenecimiento facial, se pueden hacer sesiones puntuales o como parte de protocolos combinados, con resultados visibles desde la primera sesión y mantenidos con sesiones periódicas.
El Endoláser es una tecnología mínimamente invasiva utilizada en medicina estética para el rejuvenecimiento facial y corporal, el tratamiento de la flacidez, la definición del contorno y la reducción de grasa localizada. Se basa en la aplicación de energía láser a través de microfibras ópticas extremadamente finas, que se introducen en el plano subcutáneo sin necesidad de incisiones ni cirugía.
La energía láser actúa de forma precisa sobre los tejidos profundos, generando un doble efecto: por un lado, estimula intensamente la producción de colágeno y elastina (efecto tensor y reafirmante) y, por otro, produce una lipólisis selectiva de la grasa localizada, que el propio organismo reabsorbe de forma natural.
Es un tratamiento seguro, eficaz y bien tolerado, con resultados progresivos y naturales, sin cicatrices visibles y con un tiempo de recuperación mínimo.
A diferencia de otros dispositivos que actúan solo de forma superficial, el endoláser trabaja directamente en las capas profundas de la piel, permitiendo una remodelación tisular real desde el interior. Esto lo convierte en una alternativa avanzada a procedimientos quirúrgicos en casos seleccionados, especialmente en pacientes con flacidez leve o moderada.
El endoláser es muy versátil y se utiliza en:
-
Reafirmación y tensado facial (óvalo facial, papada, mejillas, surcos).
-
Definición del contorno mandibular.
-
Tratamiento de flacidez cervical.
-
Reducción de grasa localizada en papada, abdomen, flancos, muslos o rodillas.
-
Mejora de la calidad y firmeza de la piel tras pérdidas de peso.
-
Tratamientos corporales remodelantes sin cirugía.
La duración del tratamiento y los resultados dependerán de la zona tratada y del objetivo específico:
-
En tratamientos faciales, suele ser suficiente una única sesión, con resultados progresivos que mejoran durante los siguientes 2 a 6 meses, conforme se produce la neocolagénesis.
-
En zonas corporales, también suele realizarse una sesión, aunque en casos seleccionados puede plantearse una segunda sesión de refuerzo.
-
Los resultados son duraderos, especialmente si se acompañan de hábitos saludables y cuidados adecuados, sin alterar la expresión facial ni la naturalidad del rostro.
El endoláser representa una de las técnicas más innovadoras en medicina estética actual para quienes buscan reafirmar, redefinir y rejuvenecer la piel desde el interior, con un enfoque preciso, mínimamente invasivo y orientado a resultados naturales.
El láser de diodo triple onda es una tecnología avanzada de depilación médica que combina tres longitudes de onda diferentes en un solo disparo. Esto permite actuar sobre todos los tipos de vello y fototipos de piel, de forma más eficaz, segura y rápida, convirtiéndolo en uno de los sistemas más completos en el campo de la depilación láser.
Se utiliza exclusivamente para la eliminación progresiva del vello no deseado en diferentes zonas del cuerpo y del rostro, tanto en hombres como en mujeres.
El láser de diodo actúa mediante un haz de luz que penetra en la piel y es absorbido por la melanina del folículo piloso. Esta energía lumínica se convierte en calor, provocando la destrucción controlada del folículo, sin dañar los tejidos adyacentes.
El sistema triple onda mejora este proceso al actuar a diferentes profundidades:
- 755 nm (Alejandrita): ideal para vello fino y claro, zonas superficiales como labio superior o mejillas.
- 808 nm (Diodo estándar): eficaz en la mayoría de los tipos de vello y zonas corporales.
- 1064 nm (Nd:YAG): indicada para pieles oscuras o bronceadas y para tratar vello profundo y grueso, como en espalda o ingles.
La combinación de estas tres longitudes de onda en un solo pulso hace que el tratamiento sea más eficaz, más cómodo y más seguro.
Generalmente se recomiendan entre 6 y 10 sesiones, espaciadas cada 4 a 8 semanas según la zona y el tipo de vello. El láser actúa sobre el vello en fase de crecimiento (anágena), por eso se requieren varias sesiones para eliminar el vello de forma efectiva.
Los resultados son progresivos y duraderos, con una reducción significativa del vello desde las primeras sesiones. Tras el tratamiento completo, puede ser necesario realizar sesiones de mantenimiento anual, dependiendo del tipo de piel, edad y cambios hormonales.